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miércoles, 5 de julio de 2017

INFORME DEL BANCO DE ESPAÑA SOBRE LA CRISIS (II)


CONCLUSIÓN II: LA NORMATIVA BANCARIA SÍ HA CAMBIADO (Y ESO ES BUENO)

En los años posteriores a la crisis todo lo percibí en la prensa fueron los cambios en la legislación y en la Constitución para garantizar la devolución de la deuda, la reforma laboral, etc. La verdad es que tenía la percepción de que toda esta crisis no había cambiado la legislación bancaria. En el informe del BdE sí se cuenta muy  bien todos esos cambios. ¿Por qué no ha transmitido mejor por la noticias? Pues no sé. Supongo que se debe a que todo esto es extraordinariamente complejo y muy difícil de resumir en los segundos que se tienen para los telediarios o las pocas columnas que podría tener en un periódico. Pero esa es la verdad: es un asunto extraordinariamente complejo.

La sede del BCBS
El comité internacional que regula la normativa bancaria, que luego se transpone a las diversas legislaciones se llama, de forma abreviada, BCBS, y está formado por el G-20 y los supervisores de diferentes bancos centrales.  A su paquetes de acuerdos se les llama  Basilea I, II, etc. Desde los años 80 imperaba        estaba en vigor el acuerdo de Basilea I, que establecía, como medida para evitar los riesgos excesivos de los desequilibrios bancarios, un ratio de solvencia de un 8%. Es decir, el capital regulatorio de la entidad y el valor del riesgo asumido, o de la actividad crediticia,  debía mantenerse en ese valor. Pero, claro, cuando empezó la crisis y los bancos se lanzaron a regalar hipotecas a todo el que pasara, Basilea I no daba parámetros suficientes para poder justificar que aquel ansia de ladrillos era mala, porque, sencillamente, no exigía que los bancos analizaran bien ni ponderaran adecuadamente los riesgos no solo directos, sino estratégicos, de poner todos los huevos en una cesta llena de ladrillos.  Esto es lo que dice el BdE, claro, y tiene razón. También es verdad que el sentido común de los legisladores y supervisores debería haber motivado un cambio con más celeridad.  Pero no, todo iba bien, la “ley lo permitía”, y nadie se atrevió a tocar nada hasta que llegamos al borde del barranco, al año 2004. Recordemos que el presidente de la Reserva Federal con Bush era un firme convencido de la desregulación.
 

En efecto, los bancos y fondos de Wall Street que los animaban a invertir en el sector inmobiliario, con el objetivo de cumplir con Basilea I y poder seguir dando hipotecas, necesitaban financiarse y/o retocar los balances. También necesitaban  gestionar los riegos de esas hipotecas, sobre todo la sub-prime, y crearon los productos estructurados, los CDU, que burlaban todos los controles (laxos), además de usar otras productos financieros. Los pactos de Basilea II miraron bajo la alfombra, pero de forma incompleta en mi opinión. El primer pilar de Basilea II pretendió que esa valoración de capital propio vs valor de préstamos se ponderara. Es decir, un activo con una valoración de riesgo mayor tendría su valor ponderado a la baja. El segundo pilar obligó a los bancos a realizar además ejercicios de autoanálisis para hacer más provisiones.
¡Hurra!¡Nosotros mismos vamos a ponderar nuestros riesgos!
¿Qué creo que se quedó corto? Pues que para ejecutar estos dos nuevos principios se dejó a los propios bancos que desarrollaran su propia forma de valorar estos riesgos y su criterio para auditarse a sí mismos. Los bancos centrales tenían que validar estos modelos, pero, oh, NO eran  responsables de elaborarlos, sino solo de su correcta aplicación.  La sabiduría popular llama a esto “poner al zorro a guardar a las gallinas”. De nuevo otra gran idea de los “desreguladores”. No ha nacido el CEO de un banco que autorice un modelo de autoevaluación que sea contrario a sus intereses y proteja a la sociedad de sus desmanes. A lo mejor hubo uno, y lo hicieron desaparecer de la naturaleza sin dejar descendencia. Teoría de la Evolución económica. Ese CEO estaba condenado a extinguirse. Para colmo, la UE no transpuso estos acuerdos hasta 2006, el año antes de la crisis. El año en el que es salón comenzó a llenarse de muertos.
Pero sí hay una agradable sorpresa. El BdE se había adelantado a la normativa internacional posterior y exigía a nuestro sistema bancario el desarrollo de un colchón contracíclico, en el que entraba más dinero de reserva cuanto más creciera la economía, y  al revés, porque se habían dado cuenta de que los bancos, en fases expansivas, dejaban menos provisiones para cubrir riesgos. A este tipo de cosas me refiero cuando digo que sólo una normativa férrea previene los muertos en el salón. Este colchón anticíclico ayudó a paliar al principio lo jodido que se estaba poniendo todo, aunque no bastó claro. Pero esa idea se exportó y ahora es norma internacional.
 
Pero bueno,  habíamos dicho que la normativa ha cambiado para bien por el trabajo del comité de Basilea y los demás organismos.  Pues sí, la buena noticia es que ahora tenemos mejores normativas (Basilea III, 2009)  que obligan a los bancos a evaluar con más precisión sus riesgos, que además se estudian a nivel de sector económico. También tenemos una supervisión bancaria unificada que ha procedimentado adecuadamente cómo actuar en caso de quiebras de bancos (véase el caso del Popular).  El colchón anticíclico que aplicábamos en España está dentro de ese paquete Además, se han creado dos conceptos interesantes que reciben su propio tratamiento normativo:
a)      Los bancos sistémicos: son las entidades que por tamaño pueden provocar en su caída un montón de muertos en el salón. Se edita una lista regularmente y están sometidos a controles y normas adicionales.

b)      La banca en la sombra:  son fondos, bancos de inversión y otros organizaciones que se convirtieron en fuentes de financiación para empresas y  que, o no estaban sometidos a la normativa bancaria o bien la esquivaban (Lheman Brothers) sacando de sus balances los activos jodidos mediante titulaciones (estructurados). Aquí es donde creo que la gente realmente lista trabaja, porque lo de los estructurados parece obra del diablo. Y son los que menos se van a preocupar por el bien de la sociedad. En serio. Son, en términos lovecraftianos, “el gusano que devora el mundo”.
El Gusano que Devora el Mundo
Ahora bien, ¿son suficientes? Pues supongo que todo esto será un trabajo continuo. Porque, como decía antes, “el gusano que devora el mundo” sigue ahí, en la sombra, conspirando con dónde poner su dinero para especular, arrasar y seguir su camino sin mirar atrás. No quiere destruir el mundo. Le gusta el mundo. Le gusta su sabor.  Pero a veces horada demasiado y todo se desploma. Aunque lo hace sin querer.
 Ahora mismo hay gente inteligentísima pensando en cómo expoliar el siguiente nicho económico. Hacen falta leyes, pero antes de las leyes, hace falta sentido común y capacidad de previsión. Desde luego mayor capacidad que la que mostró el BdE sobre lo de Bankia, pero, bueno, eso es otra historia.


CONCLUSIÓN III: DE REPENTE, LA CULPA ES DE LA SOCIEDAD.

En el capítulo 2, el BdE tiene un párrafo llamado “La crisis del área del euro (2010-2011)”, donde leemos: “el origen de la crisis, […] se encuentra en la acumulación, por parte de algunos países miembros, de importantes desequilibrios macroeconómicos y financieros durante la expansión: finanzas públicas, […]”.  Qué curioso. Los gobiernos se financiaban con los impuestos, que en época de bonanza económica aumentan. L De hecho, tenían superávits. Los gobiernos comenzaron a desequilibrarse cuando la economía se fue al garete y dejó de entrar dinero vía impuestos.
Unas páginas más adelante encontramos un precioso cuadro (pg. 77) en el que de manera muy orgullosa el BdE muestra los “principales avances en la gobernanza económica europea”. ¿De qué se tratan? De las reformas que tuvieron que implantar los gobiernos europeos sobre techos presupuestarios, capacidad de la CE para opinar sobre presupuestos nacionales, la capacidad de la CE para exigir condiciones a los países que requieran ayuda financiera”…

¡La culpa es vuestra por vivir por encima de vuestras
posibilidades!
Vamos, que tal y como está escrito, la idea que transmite el BdE es que el problema de la crisis estaba causado por los gobiernos, no por los bancos. Pero, ¿qué había pasado? Pues según explica el mismo informe, los gobiernos, como primera reacción a la crisis, y para ayudar a los bancos, habían ayudado a estos a conseguir financiación: avales para facilitar la colocación de sus productos, inyecciones directas o compras de activos. Y el BCE había comenzado a bajar los tipos de interés, facilitando la entrada de dinero en ellos para que continuara el crédito a las empresas, pero los bancos no prestaron a las empresas, sino que se dedicaron a comprar deuda soberana de los países, y esto ayudó a sanear sus balances. Y, por arte de magia, y yo creo que intencionadamente, la ayuda que los gobiernos dieron a los bancos se volvió contra ellos, porque cualquier problema o duda que hubiera sobre su liquidez repercutía en los que tenían deuda, que precisamente eran los bancos. Y claro, había que asegurar la liquidez. Así que los que ayudaran tuvieron que responder cambiando y endureciendo sus leyes presupuestarias para poder dar apariencia de estabilidad. Recordemos que incluso se cambió la Constitución Española en un "finde". De repente, la culpa era de la ciudadanía, en la que se gastaba demasiado. Claro, ahora era al gobierno al que le tocaba, mal que le pese, corregir los desmanes de los ciudadanos. Cachis.

Además, se aprovechó para instalar reformas laborales que  los reguladores tenían  en la recámara y estaban deseando aplicar. Y tengo pruebas de ello.¡Ja! Pruebas escritas. Este es el informe del Banco de España del 2007. Recordemos que el 2007 no fue un mal año, pero ya empezó la "desaceleración". El gobierno de entonces  la cagó tachando la crisis de "desaceleración", pero es que el BdE, en cuyos estatutos está indicado que debe asesorar al gobierno, es el término que usa. "Desaceleración". Pues bien, ya en ese informe está proponiendo medidas para mejorar la competitividad, entre ellas, la "eficiencia del mercado laboral" en cuanto a sus costes. ¡Ja, pillines!
"Las reformas laborales el único medio de competitividad
ganar no son. Más rápido, sí. Más fácil.
Pero no el único. Hmmmm"

Aunque la verdad es que la preocupación por la productividad ya la encontramos en los informes del BdE desde hace mucho tiempo. Ved el informe de 2001, pag. 100, o 2005, en mucha páginas, pero especialmente jugosa en la 140, donde se pone en relación al aumento de las importaciones de países emergentes. Y tiene sentido que el BdE indique esto, porque ellos son los primeros en detectar las balanzas comerciales negativas del país. El caso es que se indican sobre todo como causadas por la excesiva normativa y los altos costes de la mano de obra, aunque también por el bajo valor añadido de los productos de nuestra exportación. Vamos, que no eran muy sofisticados tecnológicamente. Los gobiernos o no leían, o no sabían qué hacer para mejorar la competitividad, más allá de desregularizar y presionar para abaratar el despido. Pero cuanto más leo, más creo que de esos doce factores que estudia el FEM, el aumento de la competitividad vía únicamente del recorte de las condiciones laborales no bastará.

Lo cual nos lleva a la competitividad. Lo primero es rebajar los salarios, dice el BdE en todos esos informes que he mencionado. En época expansiva, porque favorece la inflación (ver el alucinante modelo matemático del recuadro 2.2, pág. 60, del informe del año 2007 explicando el problema de que los sueldos subieran en función del IPC del año anterior). En época de recesión, porque así se disminuye la necesidad de despidos.
Luego, las reformas laborales.  Veréis, me imagino esta escena: estamos en 2007 y los reguladores de nuestro gobierno están haciendo una tormenta de ideas para ver qué medidas hay que tomar para que los bancos no provoquen la crisis mundial. Uno dice: "Endurezcamos las provisiones que tienen que hacer". Bien. Otro dice: "Que ponderen los riesgos a la hora de evaluar su capital". Bien también. Y otro dice: "Abaratar el despido".

¿A que escrito así se ve claro que no tiene nada que ver? En el informe de la crisis del BdE, asociado a la nueva ordenanza económica europea, destaca que uno de los beneficios de estas reformas, aparentemente anticrisis bancaria, es que la competitividad de España se ha recuperado un 70% después de la reforma laboral. Yo no sabía que la competitividad se mide cuantitativamente. Pues sí.  Lo hace el Foro Económico Mundial. Aquí una explicación. En resumen, el criterio se elabora tomando en cuenta doce aspectos de un país: instituciones, infraestructuras, Salud y Educación  (pues sí, la Salud y la Educación mejoran la competitividad de un país. Lo dice el FEM) , etc. La "eficiencia" del mercado laboral es uno de esos doce puntos.  Mejorando cualquiera de esos doce se mejora en competitividad. Yo creo que la única mejora que se han propuesto los políticos es por el punto del mercado laboral, y no por el de la Educación, o la racionalización de administraciones públicas, por ejemplo, que facilite abrir una empresa, o a la innovación (otro de los doce puntos). Van, digamos a lo fácil, sin inventar demasiado. Sin "experimentos".
La UE ha apostado por flexibilizar el mercado laboral. El que sea una buena decisión estratégica para luchar contra China, o bien sea un recurso fácil, más sencillo de poner en práctica que una apuesta sobre los otro 11 factores que estudia el FEM, desde luego está fuera de mis conocimientos. Aquí estaría bien que alguien con más idea diera su opinión. Estos cambios se venían gestando desde hace mucho desde Europa, concretamente desde que la globalización del mercado le dio una patada a nuestra balanza de intercambio a través de las importaciones de China. Lo que sí sé es que no he detectado ninguna medida que vaya encaminada a aumentar nuestra competitividad vía los otros 11 "chakras".

Pues bueno, para que la deuda siguiera resultando atractiva, ya que los gobiernos necesitaban ese dinero para cubrir sus presupuestos y pagar los intereses de la deuda anterior, adoptaron esa nueva ordenanza económica. Y supongo que los bancos exigirían actuaciones a la UE para que su dinero fuera devuelto (sobre todo bancos alemanes vs. Grecia). Así que, los gobiernos y el esfuerzo para ayudar a los bancos, ni pagados ni agradecidos.  Es irónico: la primera solución a la crisis provocada por la
La bola de basura bancaria amenazando a La Tierra
avaricia de los bancos se tradujo en endurecimiento de las leyes en los países afectados para poder pagar a los propios bancos la deuda emitida por esos gobiernos para poder ayudar a los bancos y paliar los efectos de la crisis provocada por su avaricia. Es como ese episodio de "Futurama" en el que una bola de basura del siglo XX enviada al espacio vuelve y amenaza con chocar con La Tierra.  Pero esto no lo explica así el BdE. Te da los datos, pero no concluye esto. Aquí fue cuando casi me paso de mi parada.
Así que no estoy de acuerdo con el BdE en este punto.

Seguiremos en la siguiente entrega

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